El Servicio Especializado en Violencia contra las Mujeres con Discapacidad de Extremadura (Saviex), perteneciente al Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad en Extremadura (CERMI Extremadura), ha impartido una charla en la Delegación del Gobierno para formar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en violencia de género, con especial atención a las mujeres con discapacidad.
La encargada de la ponencia ha sido la psicóloga y técnica del servicio Saviex, Laura Ramos Ledesma, quien ha explicado un amplio protocolo en el que se recogen recomendaciones sobre cómo intervenir con mujeres con discapacidad víctimas de violencia de género, atendiendo a cada tipo de discapacidad.
Laura Ramos destacó que “el protocolo es muy distinto al existente para mujeres sin discapacidad; no se trabaja igual”, y afirmó que las mujeres con discapacidad son doblemente vulnerables. Por ello, recomendó aplicar medidas como la lectura fácil. En este sentido, se entregó a Guardia Civil y Policía un documento con herramientas de lectura fácil adaptadas a los distintos tipos de discapacidad.
Además, quiso dejar claro un mensaje: “En el mundo de la discapacidad cuesta más denunciar”, ya que tanto identificar como verbalizar la violencia resulta mucho más complicado. “Si se tarda más en identificarla, también se denuncia más tarde, por lo que existe una gran infradenuncia”, señaló.
Por ello, CERMI Extremadura trabaja en la sensibilización y prevención de estas situaciones, ya que considera fundamental el abordaje temprano. “Buscamos que las mujeres no lleguen a ese punto de violencia. Realizamos talleres para que aprendan a identificar señales de violencia por parte de sus parejas o de otras personas de su entorno, porque cuanto mayor es la vulnerabilidad, mayor es también el control que se ejerce sobre ellas. La sociedad sigue tratándolas de forma infantilizada, pese a la ley que eliminó la figura del tutor para garantizar su capacidad jurídica”, explicó.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, hizo hincapié en la importancia de la formación, afirmando que “es clave” para la prevención. Durante estas jornadas, además, se ha llevado a cabo una puesta en común entre las distintas unidades para compartir experiencias y abordar diferentes casos.
Desde la Delegación del Gobierno también se insistió en la necesidad de que los entornos de las víctimas denuncien estas situaciones. “Tienen que perder el miedo, porque denunciar supone proteger a la víctima y evitar que nos encontremos con asesinatos en los que el entorno conocía el maltrato”, concluyó.
